El País – 2 de noviembre 2025
No en todas las líneas del metro de Ciudad de México hay que vender lo mismo. Las botanas van mejor en la línea A, que cruza hasta Chalco; los oficinistas de la línea 7 de Polanco prefieren las libretas, y los labiales y los enchinadores de pestañas se compran más en la 3, que llega hasta Universidad. Con los discos de música —cuando todavía se vendían—, Patricia Martínez lo tiene todavía más claro: la banda y las rancheras funcionan mejor en la 1 y Luis Miguel y las baladas en inglés en la 2. ¿Y los chicles? “Esos en todos lados, son universales”, se ríe. Martínez (Nezahualcóyotl, Estado de México, 55 años) lleva casi cuatro décadas trabajando bajo tierra. Vagonera, mapa caminante
Vagoneras desafían la “limpieza social” en el Metro de Ciudad de México
Ciudad de México (EFE).- Durante décadas, las autoridades han vigilado, perseguido y detenido con...









